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El respeto a la vida y demás Derechos Humanos fue reivindicado en los grupos focales del OVV Región Capital

Prensa OVV Región Capital

La situación de los derechos fundamentales como: seguridad, alimentación, salud, educación  actualmente en Venezuela, fue el factor común señalado en los tres grupos focales realizados entre octubre y noviembre 2017  por el Observatorio Venezolano de Violencia de la Región Capital, con personas de diferentes tendencias políticas:  independientes, oficialistas y opositores.

En la sesión realizada con el grupo de independientes, los participantes señalaron que todos los ciudadanos, sin importar
su postura política, tienen derecho a la vida. Consideran que hoy día ese derecho no se respeta, por lo que debe acudirse a  instituciones como el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo. No obstante, algunos miembros de este mismo grupo  manifestaron su desconfianza en dichos organismos.

Esta percepción fue compartida por el grupo de opositores, quienes identificaron como violación de Derechos Humanos la  desatención del gobierno a la escasez de alimentos y medicinas en el país, así como la represión de los cuerpos de  seguridad en las manifestaciones, el allanamiento de la inmunidad parlamentaria a los diputados y los ataques a la libertad  de pensamiento.

Por su parte, el grupo de oficialistas consideró que en Venezuela se violan los Derechos Humanos, especialmente por la  elevada violencia e inseguridad, atribuyéndole responsabilidad al ejecutivo nacional en esta materia. Asimismo, expresaron  que los Derechos Humanos no se les garantizan a los pobres, mas sí a las personas relacionadas con grupos de poder y a las  familias de estrato social elevado.

La violencia política y los cuerpos de seguridad
Un tema que generó diferentes puntos de vista en los participantes fue la violencia política, específicamente acerca de las  manifestaciones ocurridas entre abril y julio de 2017, y la actuación de los efectivos policiales y militares durante esos  eventos. Al respecto, el grupo de independientes se mostró en desacuerdo con la forma como fueron llevadas las protestas  políticas por parte de la oposición; al mismo tiempo, también responsabilizó a la Guardia Nacional y a la Policía Nacional  Bolivariana por su actuación violenta que trajo numerosos jóvenes fallecidos.

En el grupo de oficialistas se le atribuyó a la oposición la responsabilidad en la generación de violencia, calificando de
“delincuencia política” por el intento de derrocar al gobierno incitando al odio, desencadenando a su vez actos como las
“guarimbas”, irrespeto y agresiones hacia los cuerpos de seguridad. Sin embargo, también hubo quienes opinaron que la  violencia viene a raíz de una mala gestión del Gobierno, al no intentar llegar a acuerdos políticos ni negociar salidas con  la oposición.

Entretanto, varios participantes del grupo de opositores adjudicaron la responsabilidad de la violencia política al  gobierno, incitándola con el lenguaje y promoviendo el uso desmedido de la fuerza pública en las marchas y las protestas.

Comentaron sus vivencias como testigos en muchas de las manifestaciones del 2017, en las cuales, a su juicio, hubo una
violencia “excesiva, abusiva y sin límites”. Uno de los testimonios relata el ingreso violento de los llamados colectivos y  fuerzas policiales y militares a la Urbanización Palo Verde durante una protesta, acción en la cual se rompieron las  cerraduras de varios edificios para así violentar sus entradas principales.

Violencia por comida en la Región Capital
El delito por hambre, expresado en los robos, hurtos, saqueos y vandalismo, también fue abordado en los tres grupos focales
realizados por el OVV Región Capital. En cuanto a este tema, en el grupo de oficialistas la posición predominante fue la de  juzgar estos actos como parte de una estrategia planificada por la oposición, así como de la “guerra económica”. De igual  forma, los Consejos Comunales y los colectivos fueron acusados como otros actores responsables de estas acciones.

A su vez, el grupo de opositores indicó que en la actualidad la mayoría de quienes participan en los robos, hurtos y  saqueos lo hacen para comer. Dijeron conocer casos de robos de mercancías, joyas y otras pertenencias personales en las  calles y en unidades de transporte público, que luego son vendidas por los delincuentes para poder comprar alimentos.

Por otra parte, la percepción del grupo de independientes respecto a este tema es que la corrupción presente en los cuerpos  policiales y militares, además de los llamados “enchufados” (personas ligadas a grupos de poder político y económico),  origina la formación de mafias que saquean los alimentos para posteriormente revenderlos a un precio más elevado. Tampoco  justifican el robo por hambre o por la condición de pobreza.

De esta manera, tras la realización de los tres grupos focales, se hacen evidentes los efectos de la polarización política  de los últimos años en el discurso de las diferentes tendencias participantes. No obstante, el rescate de los valores, el  entendimiento entre ambos bandos políticos, la necesidad de instituciones sólidas y cuerpos de seguridad confiables y  apegados a la ley, aparecen como las principales conclusiones y recomendaciones de este estudio.