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¿Qué enseña el fracaso de la reducción de homicidios en Venezuela?

¿Qué enseña el fracaso de la reducción de homicidios en Venezuela? es el título del artículo de Roberto Briceño-León, director del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) y del Laboratorio de Investigaciones Sociales (Lacso), publicado recientemente en la revista CIDOB d’Afers Internacionals, en el que aborda la paradoja del incremento de los homicidios en Venezuela en un período de riqueza y redistribución.

En el trabajo, resultado del proyecto de investigación sobre violencia e institucionalidad en Venezuela, Briceño-León revisa y refuta las teorías que explican la criminalidad a partir de la pobreza y desigualdad, y se contraponen con las teorías de la institucionalidad.

Mediante esta revisión, el autor compara la evolución de la violencia en Colombia y Venezuela en distintos períodos de bonanza y deterioro económico, y de aumento y disminución de la desigualdad social. “A un nivel macrosocial, en el período en que bajaron los homicidios en Colombia y subieron en Venezuela, la pobreza disminuyó en ambos países y, de hecho, disminuyó mucho más en Venezuela. El porcentaje de población que vivía bajo la línea de la pobreza descendió en Colombia un 10,6% al pasar de 54,9% en 1999 a 44,3% en el año 2010; mientras que en Venezuela la disminución fue del 21,6%, de 49,4% en 1999 a 27,8% en 2010. Así, en Venezuela había menos pobreza e incluso se redujo más”.

Asimismo, señala, en el período entre 2000 y 2010, cuando disminuyeron los asesinatos en Colombia y aumentaron en Venezuela, paradójicamente, la desigualdad, medida con el coeficiente de Gini, se redujo fuertemente en Venezuela al disminuir de un índice de Gini de 0,498 en 1999 a 0,394 en 2010, una disminución de 0,104. En Colombia, en cambio, en ese mismo período, el mismo coeficiente de medida de la desigualdad tuvo un leve incremento al pasar de 0,572 en 1999 a 0,578 en 2010”.

Briceño-León insiste en que “la pobreza como necesidad material no es la causa del delito”, y en que “la pregunta que habría que responder y explicar socialmente es por qué los pobres son más víctimas, no por qué son más victimarios”.

Quiebre institucional
¿Qué pasó entonces en Venezuela en esos años, por qué aumentó la violencia? Briceño-León apunta: “La no reducción de los homicidios en Venezuela es una muestra de que la pobreza no es la causa, ni la riqueza es la respuesta para disminuir los homicidios. No lo es tampoco la disminución de la desigualdad, ni la reducción del desempleo. Todos esos factores son importantes para el bienestar de la sociedad, y también lo son para reducir el crimen. Sin embargo, lo que la experiencia venezolana nos enseña es que aunque se pueda disminuir la pobreza, la desigualdad y el desempleo, y aunque se pueda obtener mucha riqueza, si ello no va acompañado de un refuerzo del pacto social –de la institucionalidad en la sociedad–, no se podrán reducir los homicidios. Más bien todo lo contrario, si se destruye la institucionalidad y se le quita valor a las leyes y al castigo, los homicidios aumentarán a pesar de las otras políticas sociales”.

El artículo original se puede leer a través de la página del OVV en http://observatoriodeviolencia.org.ve/wp-admin/post.php?post=3528&action=edit