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Agresión intrafamiliar crece en clima de tensión

Estar expuestos a violencia familiar desde temprana edad puede dejar secuelas en los niños, según especialistas
Estar expuestos a violencia familiar desde temprana edad puede dejar secuelas en los niños, según especialistas

El Tiempo 

por Mariajosé Borrero

Puerto La Cruz.- Cada 2 de octubre se celebra el Día Internacional de la No Violencia. El objetivo de esta fecha, decretada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es que se promuevan más programas educativos para vivir en un ambiente de paz.

Según los psicólogos Pedro Pablo Vera y Silvana Valenzuela, la violencia intrafamiliar es la que más ha crecido en el país durante los últimos meses, de acuerdo a lo que se evidencia en sus consultorios, en el estado Anzoátegui.

El aumento de los casos responde, de acuerdo a sus consideraciones, a la situación socioeconómica que se vive hoy en día, máximo detonante de los episodios violentos.

“La tensión porque el dinero no alcanza, no saber qué se va a comer debido a la escasez de alimentos y otros inconvenientes a los que se enfrentan los venezolanos por la crisis, hacen que las parejan estén irritadas. Hay fricción y agresividad emocional, que puede comenzar con ellos, y luego recae en los hijos. Llegan al límite y, entonces explotan y agreden. El estrés excesivo, la frustración, la ansiedad y la depresión pueden desencadenar en violencia cuando llegan al límite y es lo que estamos viviendo”, explicó Pedro Pablo Vera.

Silvana Valenzuela, quien tiene 12 años de experiencia, dijo que abundan los ambientes muy tensos.

“Las personas llegan con estrés o depresión porque las metas se dificultan más cada día. Hemos visto que sienten que el tiempo no les alcanza y eso los empuja al punto en el que quieren drenar la tensión de cualquier manera. Ahí detona la agresión física o emocional, que se hace más aguda en individuos con tendencia a la violencia”.

Víctima y victimario

En situaciones tensas hay dos lados: el de la víctima y el del victimario. Ambos, según los psicólogos, tienen traumas que deben ser tratados.

El agredido, si lo es desde temprana edad, puede conservar ese papel a lo largo de su vida y quizá piense que esa es una “salida” a sus problemas.

“Creen tener conductas que los llevan a ser lastimados”, explicó Vera. “Podemos colocar como ejemplo a las mujeres que dicen que prefieren ser golpeadas por sus esposos porque seguro ellas hicieron algo malo y así tendrán el amor de él”.

Para Silvana, quien asume (consciente o no) su papel de víctima, siempre atraerá lo malo. “Percibirán su miedo y los demás no tendrán reparo en atacar”. Añadió que quienes viven en esta posición deben sanar su mente y hallar perdón, porque si no se mantendrán sumidos en el drama y no evolucionarán. No sabrán desenvolverse sin conflictos”.

Al victimario, la página web www.psicopsi.com lo define como la persona que prefiere actuar antes de hablar. Pudo haberse criado en un ambiente con carencias afectivas o donde la agresión y la violencia eran los mecanismos regulares de acción. En algunos casos, no sienten culpa de lo que hacen.

Vera señala que hay individuos con personalidades características o un historial que no les permiten crear límites. “Llegan al extremo. Una de las soluciones para ellos es la intervención clínica”.

Valenzuela cree que “el común de la gente puede reflexionar sobre lo que podría ocurrir si llega a la violencia. Pero dependerá de lo que quieran lograr y qué tan afectados estén”.

Los papeles de víctima y victimario también actúan en la violencia intrafamiliar, según Vera. Los hijos se suelen parcializar con algunos de los padres y crear bandos. Para ellos, siempre habrá uno bueno y uno malo. “Acusarán a uno de los padres por edistintos motivos. Crean incomodidad”.

Control

“Los seres humanos dentro de nuestro repertorio tenemos la rabia como una emoción básica. Esto se puede convertir en agresividad y violencia cuando no se maneja con control”, dice Vera, quien ejerce desde 1970.

Comenta que lo ideal es que las personas puedan controlar situaciones incómodas antes de llegar a los extremos. Esto se puede hacer manejando herramientas como el control de la respiración, o aprendiendo a guardar silencio y esperar el momento adecuado para hacerle ver al otro el factor que generó la incomodidad, de manera conciliadora.

“Aunque es fácil decirlo, es muy complicado que las personas puedan hacerlo por los niveles de intolerancia que hay. Basta con estar en la calle para medir los niveles de crispación que vive la gente, el comportamiento frente a los otros, el irrespeto a las leyes, etc”.

Para Silvana Valenzuela es necesario que cada hora las personas se den unos minutos para la relajación y así drenar parte de la tensión.

“También es sumamente importante que las personas vayan una vez al año al psicólogo. Es una práctica con la cual aún hay tabú, pero es vital que las personas ‘reseteen’ su mente. Drenar sus temores o incomodidades con un especialista que los guíe de una manera adecuada les ayudará a evolucionar positivamente”, dice.

Valenzuela añade que a partir de los 7 años se puede ir al psicólogo. Una segunda vez a los 15 años, si no presenta nada fuera de lo común. Tras la mayoría de edad, recomienda asistir una vez al año.

“Otro punto clave es que las personas no deben permitirse estar rodeadas por un entorno donde prevalezca el drama. Incluso, ser asiduo televidente de novelas o películas con tramas que saben que les afectarán”.

Reforzar los sistemas educativos y crear campañas para que la sociedad reflexione sobre cómo actuar sin agresión, es algo que los especialistas consideran que está faltando para poder celebrar el Día Internacional de la No Violencia como es debido.

Solución

En agosto, el Observatorio Venezolano de Violencia, en sus sedes de Distrito Capital, Táchira, Sucre, Cumaná, Lara y Bolívar, realizó una campaña junto con los transportistas, en la cual entregaban calcomanías alusivas a la paz para pegar en las unidades y que ese mensaje llegara a los usuarios del transporte público. La organización reveló que en 2015 hubo un aproximado de 27.845 muertes violentas.

Decreto
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó en 2007, que cada 2 de octubre se celebraría el Día Internacional de la No Violencia, en conmemoración del nacimiento de Mahatma Gandhi, líder del movimiento de la independencia de la India y pionero de la filosofía y la estrategia de la no violencia, según reseña la página web de la organización.