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La violencia en Mérida no se quiere mover de la zona Panamericana

 

La zona Panamericana sigue siendo la más violenta del estado.Foto Cortesía de Frontera Digital

Prensa OVV Mérida

Aun cuando algunos municipios del estado Mérida están entrando en el cuadro de estadísticas de hechos delictivos, las cifras obtenidas mediante la revisión de prensa regional durante el primer semestre de 2019, demuestran que la zona Panamericana sigue arrojando la mayor cantidad de hechos delictivos dentro del contexto del estado andino. Destacan en esa área los municipios Alberto Adriani y Obispo Ramos de Lora, que sumaron 47 de los 121 delitos ocurridos en la entidad hasta el mes de junio. De acuerdo a la revisión, el número aumenta tomando en consideración que estos dos municipios, en conjunto con los otros que conforman esa zona como Andrés Bello, Caracciolo Parra y Olmedo, Julio César Salas y Justo Briceño, concentraron el 51,2% de esa totalidad de delitos. Hay que destacar que la zona Panamericana de Mérida tiene límites compartidos con municipios que poseen elevadas tasas de muertes violentas, los cuales pertenecen a los estados Táchira, Zulia y Trujillo.

El estudio realizado también denotó que el Área Metropolitana de Mérida, conformada por los municipios Libertador, Campo Elías, Sucre y Santos Marquina, continúa posicionándose en segundo lugar como el más violento e inseguro, con el 42,1% de los delitos. En algunos municipios como Campo Elías, se han incrementado los hechos violentos en el primer semestre del año.

Es de destacar que la zona Panamericana se ha caracterizado en los últimos años por sus altas tasas de violencia debido, en gran parte, a la presencia, al parecer creciente, del tipo de violencia delincuencial común y organizada, por parte de grupos de individuos que hacen vida en la región. Según Gustavo Páez, coordinador del Observatorio Venezolano de Violencia Mérida (OVV Mérida), estos grupos se dedican a robos de vehículos, celulares o al tráfico de drogas y combustible, así como a perpetrar secuestros, entre otros delitos. “Son muy frecuentes en la zona homicidios y asesinatos por diversos móviles, violaciones, sicariatos, casos de extorsión e invasiones a fincas, con el agravante que algunos estudios de organizaciones no gubernamentales extranjeras también han revelado la presencia de grupos irregulares en el área”, afirmó Páez.

Para Reinaldo Celis, ex presidente y miembro del Consejo Consultivo de la Asociación de Ganaderos de Alberto Adriani (ASODEGAA), por toda la zona Panamericana conviven organizaciones que se dedican a robar e invadir fincas. “Los robos y las agresiones han sido bestialesroban, matan, invaden y luego abandonas las tierras Hace poco a una finca de un familiar le quitaron más de 1.500 hectáreas, las repartieron y luego las abandonaron, le mataron más de mil reses, le quemaron la casa y destruyeron los transformadores eléctricos”, señaló Celis, agregando que el mayor problema de la zona es la impunidad.

Tendencias que continúan y otras que aparecen

Al analizar los resultados de la revisión de prensa, Gustavo Páez explicó  que hasta el mes de junio de 2019 se mantienen algunas tendencias detectadas durante el primer trimestre del año, a las cuales se le formularon, en su momento, un conjunto de posibles hipótesis explicativas, específicamente  en relación a la disminución de un grupo de delitos, tales como los casos de homicidios, tentativas de homicidios y robos con lesión, además del aumento de otros como robos, lesiones, amenazas de muerte, secuestros, violaciones y extorsiones. Al analizar los datos del primer grupo de delitos entre enero-junio y compararlos con su equivalente de 2018, se detectó que su peso relativo disminuyó de 95 a 56%, mientras que en el caso de los segundos, se incrementó de 5 a 44%.

Otras tendencias que se han mantenido en aumento durante el semestre, son los casos de agresiones a niños entre 0 y 9 años, las  mujeres como víctimas de delitos, el uso de la fuerza física y  la participación como victimarios de familiares o conocidos en delitos. Igualmente sigue la tendencia a la disminución de los delitos en calles y avenidas, pero se han incrementado en las viviendas.

En cuanto a algunos aspectos que han tomado importancia y que se han afianzado entre enero-junio 2019, se encuentran el aumento de robos y de la violencia policial y por linchamientos. Durante el primer semestre de 2018 los robos tuvieron un peso relativo de 3%, entretanto para el mismo lapso, pero de 2019, esa cifra ya se había sextuplicado, llegando a 19%.

Interpretando los resultados sobre la violencia policial, Páez explicó que aumentó de 8 a 14%, lo cual podría estar correlacionado con el incremento de casos donde se vieron involucrados como victimarios funcionarios de cuerpos de seguridad del Estado, es decir, de 5 a 15% de los hechos registrados. “Esto también puede corroborarse con otras cifras obtenidas por el OVV Mérida, donde se reseña que entre los meses de abril y junio, se contabilizaron 14 muertes por resistencia a la autoridad, y es válido decir que dentro de esas estadísticas no se registró ningún caso de ese tipo entre enero y marzo”.

Otro aspecto que llama poderosamente la atención en la revisión del semestre, es que el número de linchamientos entre enero-junio de 2018 con respecto al mismo lapso de 2019, aumentó de 1 a 7 casos, es decir de 1 a 6% de incremento relativo.

Hipótesis para las últimas tendencias

Para el coordinador del OVV Mérida, en estos datos obtenidos de la revisión del primer semestre del año 2019 se manejan varias hipótesis. Por ejemplo, en lo que respecta al incremento de los robos en la entidad, probablemente esté asociado a mayor número de personas que se han incorporado a delinquir, bien sea de forma individual o por el surgimiento de bandas organizadas, en la medida que ha continuado agravándose la crisis en el país. “Esto, aun cuando estamos claros que es un grupo reducido de personas que tiene como oficio ilícito quitarle a los demás lo que no es de ellos. Además, no tenemos duda que el elevado porcentaje de impunidad que reina en el país, la falta de denuncias por parte de las víctimas y la carencia del diseño y ejecución de políticas coherentes de seguridad ciudadana, son factores que han contribuido al aumento de los robos. Es lamentable que, mientras los honestos hacemos lo correcto y nos toca laborar en dos o tres trabajos para lograr paliar la crisis, los deshonestos se incorporan a robar, o los que ya lo hacen practican el oficio con más frecuencia, para lograr el mismo objetivo”, indicó.

En el caso de las muertes por resistencia a la autoridad, explicó Páez que la situación  hace pensar que posiblemente continúe llevándose a cabo en el estado Mérida, y en general en el país, una política de seguridad ciudadana que se excede en sus procedimientos.

Finalmente, señaló Páez que, en cuanto a los casos de linchamientos, éstos están ocurriendo principalmente en la zona Panamericana, siendo ejecutados por grupos de personas donde, según lo indagado en prensa, las causas que han detonado este tipo de delitos van desde robo, hasta ajuste de cuentas y venganza.