Deisy Martínez | dmartinez@bloquedearmas.com

Al menos 16 infantes han muerto en el hospital J.M. de los Ríos entre enero y julio de 2019. De acuerdo con un monitoreo (enero-marzo) de la ONG Cáritas Venezuela, la desnutrición infantil aguda severa aumentó 100% en 14 estados, en pequeños menores de cinco años.

La cobertura educativa para la población de 3 a 24 años de edad pasó de 78% (en 2017) a 70% (en 2018) y entre las principales causas, según la Encuesta sobre Condiciones de Vida (Encovi 2018), la falta de alimentos y las fallas en los servicios públicos son las principales causas, el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) dio cuenta de 1.484 menores de edad asesinados el año pasado.

El drama de tales cifras parece decir que no son tiempos de celebraciones, menos de un Día del Niño, pero organizaciones que promueven y defienden los derechos de la infancia en nuestro país afirman que en medio de la crisis sí hay razones y que es momento propicio para recordar al Estado y a la sociedad que la garantía de sus derechos debe ser “prioridad absoluta”.

Siempre hay motivos. “Cuando se trata de los niños, siempre hay motivos para celebrar, en tanto que representan la esperanza y son un semillero de la humanidad y del país. Tenemos una obligación, aun en medio de las circunstancias más difíciles y en contextos diversos de poder festejar, no con un sentido comercial, con regalos, sino lo que ellos representan como proyecto de vida, de sueños”, expresó el directivo de Cecodap, Fernando Pereira.

El también educador manifestó con preocupación que aparte de las carencias que están sufriendo muchos niños, se suma el sentimiento de abandono que sienten los hijos de emigrantes que son dejados a cargo de abuelos o tíos mientras mamá, papá o ambos cruzan las fronteras para procurarles desde lejos una mejor calidad de vida.

“Esta situación los está privando de vivir, crecer y tener el calor de una familia”, dijo.

El artículo 1 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) establece que dicho texto tiene por objeto garantizar a los niños dentro del territorio nacional, el ejercicio y el disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías, a través de la protección integral que el Estado, la sociedad y  la familia deben brindarles.

¡Haga algo!.  Para la coordinadora del programa Educación para la Paz de las escuelas de  Fe y Alegría, Luisa Pernalete, este 21 de julio es un día para calibrar si de verdad quienes nos gobiernan tienen  claro que según esa Lopnna y la Constitución, los derechos de los niños son prioridad absoluta, es decir, que por encima de ellos no hay nada más importante.

“Hay que recordar que la infancia pasa rápido y hay derechos que no pueden esperar, hay que garantizarlos ya, por ejemplo la nutrición de los niños de 0 a 2 años, tiene que ser en esa edad, porque si no las secuelas para su salud pueden ser irreversibles. Así mismo, los derechos son interdependientes, no podemos pelear por uno solo, porque la alimentación también afecta la educación, si no come no aprende”, apuntó.

El llamado también es extensivo a las familias y a la sociedad: si el Gobierno no hace nada  haga usted algo por un niño que tenga al lado o cerca. Al respecto, la educadora sugirió que más que darle una “limosna” a un pequeño en la calle, es más eficiente sumarse a iniciativas organizadas que le aporten alguna ayuda o beneficio.