Prensa OVV Lara

La detención de personas por robo y extorsión (varias de ellas menores de edad) destacan como noticias en los medios de comunicación del estado Lara. Los cuerpos de seguridad en la entidad, reciben a diario denuncias de agresiones y robos, en lo que va de 2022, el Observatorio de Prensa del (OP) del Observatorio Venezolano de Violencia Lara (OVV Lara) resalta que el 41 % de los robos ocurrieron en espacios públicos.

Según el registro del OP, el 26 % de los delitos ocurridos en lo que va del año, corresponde a nuevos grupos delictivos, entre las que se encuentra la banda “Los menores del Norte”, integrada por adolescentes que operan en el municipio Crespo.

Para Carlos Meléndez Pereira, coordinador del OVV Lara, esta situación no es nueva en el estado. Ya en el año 2016, organizaciones delictivas de la entidad, iniciaron el reclutamiento de niños y adolescentes en los barrios a cambio de comida y otros bienes. “Esto se debe a la situación socioeconómica del país: la escasez de alimentos, la desintegración familiar y la debilidad institucional del Estado venezolano”, dijo.

A propósito de la delincuencia juvenil, la Organización de Naciones Unidas (ONU), considera que las acciones delictivas en los jóvenes se deben a variables multicausales como la falta de oportunidades, entornos conflictivos, exposición a referentes que promueven la violación de la ley, fácil acceso a sustancias estupefacientes y pocas redes de apoyo para prevenir y ayudar a salir del delito como forma de vida.

También hay factores de carácter familiar relacionados con la inestabilidad, estilos parentales discrepantes o modelos inapropiados; mientras que los factores de carácter psicológico están orientados hacia la baja autoestima, ansiedad, impulsividad y frustración. En lo económico, hay factores como el desempleo, la inactividad y el ausentismo escolar. No obstante, la ONU, también indica que hay casos de delincuencia juvenil que son calificados como vandalismo: adolescentes con rasgos de personalidad relativamente normales, pero que son afectados por situaciones disfuncionales.

Meléndez Pereira, sociólogo, investigador y profesor de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, recalcó que en los últimos años la delincuencia juvenil se incluye en el crimen organizado y la violencia de género. “Vemos con preocupación que se trata de una práctica desarrollada por integrantes de organizaciones delictivas en sectores populares de diferentes municipios del estado Lara. Hay fragilidad y vulnerabilidad entre los menos de edad. En los estudios realizado por el OVV desde 2019, se destaca que los niños y adolescentes se incorporan a una edad temprana al consumo de drogas y alcohol, y se involucran en hechos delictivos”.

La situación no ha cambiado en los últimos años, porque es consecuencia del contexto de crisis del país y la falta de oportunidades para los adolescentes. La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) del año 2021, reflejó que 1.7 millones de personas desertaron del sistema educativo venezolano, por diferentes motivos.

“Que los niños estuvieran en el sistema educativo era un muro de contención que los protegía de la trama de delincuencia en sus espacios. No obstante, la pandemia y el confinamiento vividos durante los últimos dos años, desdibujó la situación”, destacó Meléndez Pereira.

Para el coordinador del OVV Lara, las opciones que tienen los adolescentes son escasas. Existen altos niveles de desigualdad que pasa por más y mejor acceso a educación de calidad. “Los niños y jóvenes se encuentran dentro de un contexto de crisis del país, las bandas criminales lo saben y los reclutan para las redes de microtráfico que les proporciona dinero y poder”, finalizó el profesor Meléndez.